IMPORTANTE IDENTIFICAR SIGNOS Y SÍNTOMAS DE NEUMONÍA PARA UNA ATENCIÓN OPORTUNA
EnsenadaHoy MEDIA|hace 15 hrs
La neumonía puede ser de origen bacteriano o viral; la primera puede presentarse de forma gradual o repentina, mientras que la segunda suele confundirse inicialmente con una gripe.

Ensenada, B.C.– Con la finalidad de promover la detección temprana y la atención oportuna de la neumonía, la Jurisdicción de Servicios de Salud de Ensenada, informa que esta enfermedad es una infección que afecta a los pulmones y que, de no ser tratada a tiempo, puede generar complicaciones graves, principalmente en grupos vulnerables como niñas y niños menores de cinco años, así como personas adultas mayores.

El jefe de la Jurisdicción de Servicios de Salud de Ensenada, Rubén Lucero Ocampo, explicó que la neumonía se clasifica principalmente en bacteriana y viral, cada una con manifestaciones clínicas específicas.

Detalló que la neumonía bacteriana puede iniciar de manera gradual o súbita, presentando escalofríos, dolor intenso en el pecho, fiebre elevada, sudoración excesiva, tos con flemas verdosas, dificultad respiratoria, taquicardia y, en algunos casos, desorientación ocasionada por la disminución de oxígeno en la sangre.

En cuanto a la neumonía viral, señaló que en sus primeras etapas puede confundirse con una gripe común, al presentar síntomas como fiebre, tos seca, dolor de cabeza, dolores musculares y debilidad general; no obstante, entre las 12 y 36 horas posteriores al inicio del contagio, la dificultad para respirar aumenta y la tos se intensifica, acompañándose de flemas.

Lucero Ocampo exhortó a madres, padres y personas cuidadoras de menores de cinco años con infecciones respiratorias agudas a vigilar la aparición de estos signos de alarma y acudir de inmediato al Centro de Salud más cercano para su valoración médica.

Finalmente, hizo un llamado a la población a reforzar las medidas preventivas, como la aplicación de las vacunas contra influenza, COVID-19 y neumococo; abrigarse adecuadamente; evitar cambios bruscos de temperatura; mantener el lavado frecuente de manos; cubrir boca y nariz al toser o estornudar; ventilar casa, aumentar el consumo de líquidos y de alimentos ricos en vitaminas A y C.