Rechaza PRI-PT la Ley de Aguas
Por Gerardo Sánchez, Periodico El Vigia|21 de Diciembre
La aprobación de dicha legislación, aseguran, violenta normas constitucionales federales

Ensenada, B. C. - El coordinador de los diputados del PRI en el Congreso del Estado, Alejandro Arregui Ibarra, reprobó la aprobación de la Ley del Agua de Baja California, así como diversas alzas de impuestos que fueron autorizados la mañana de ayer a los ayuntamientos bajacalifornianos.

A nombre de los cuatro legisladores priistas, Arregui Ibarra aseguró que la Ley del Agua significa la privatización del servicio.

Reprobó asimismo la forma en que se aprobó dicha ley, ya que la misma se entregó a los legisladores con muy pocos días para realizar una revisión de la misma.

El coordinador priista aseguró que la Ley del Agua violenta normas constitucionales federales, locales e incluso internacionales.

Arregui Ibarra afirmó que tanto por sus consecuencias, como por la forma en que fue aprobada dicha ley genera el desprestigio de las instituciones, en este caso el Congreso del Estado.

Anuncian movilizaciones

El dirigente del Partido del Trabajo, Armando Reyes Ledesma, manifestó su rechazo a la Ley de Aguas de Baja California y afirmó que se trata en realidad de la privatización tanto del recurso, como del servicio, lo que afectará a todos los sectores, pero principalmente a los de menos ingresos del Estado.

Aseguró que al revisar las tarifas propuestas en la mencionada ley se aplicará un aumento mayor del 20 por ciento que había solicitado la Cespe en días pasados.

Reyes Ledesma puntualizó que el argumento de definir las tarifas únicamente por los costos y sin considerar factores políticos y sociales es demagógico, pues las Comisiones Estatales de Servicios Públicos han sido un instrumento político, electoral y partidista de los gobiernos de Acción Nacional.

Anunció asimismo que el Partido del Trabajo prepara movilizaciones y acciones legales para dar marcha atrás a una ley que -dijo- convertirá al agua en un artículo de lujo.

Escrito por Gerardo Sánchez, El Vigía